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lunes, 26 de julio de 2010

CHACO: Allanamientos a desmontes clandestinos que no cesan

Detectados por satélite

Poco más de 5000 hectáreas de montes topadas en forma clandestina fueron detectadas desde el Centro de Geoinformación instalado en Sáenz Peña y que depende de la Dirección de Bosques de la Provincia.

Diario Norte señala que el director de Bosques de la provincia no dudó en señalar que a partir de las guías truchas que se comercializaban desde algunas oficinas de ese organismo en distintas localidades del interior, “se estableció un sistema corrupto, perverso, en el cual estamos trabajando e investigando".
En ese sentido, reveló que “hay gente que tenía cupos como para mover cinco veces el Chaco”.

Entre otras medidas adoptadas en los últimos días, se intervino una oficina de la Dirección de Bosques en Presidencia de la Plaza. "Y vamos por más en otros pueblos, porque estamos para que se hagan las cosas bien, le guste a quien le guste”, dijo enfáticamente el funcionario. “Esto es corrupción, y hemos salido a investigar. Estamos tomando las actuaciones correspondientes y vamos a intervenir la delegación que corresponda, no vamos a andar con vueltas en este sentido”, advirtió. 

López denunció que hay varios “personajes de la madera” que a través de un sistema informático “contaban con cupos como para mover cinco veces la producción del Chaco”. El modo de operar que se tenía fue detectado por técnicos de la Dirección de Bosques a partir del mecanismo que puso en marcha desde que asumió, que denominó “control interno”. 

“Hemos encontrado fallas en el sistema informativo que les han permitido a mucha gente lucrar con la venta de guías”, indicó. Cuando se creo el sistema informático hace cinco o seis años, los establecimientos forestales - a los que denominó “los grandes personajes de la madera” - hicieron declaraciones juradas sobre la existencia en los aserraderos. Con esa información inflada se cargaron en el sistema los cupos de existencia de madera en cada centro de acopio. “Allí, nosotros empezamos a hacer controles informáticos, y encontramos estos cupos extraordinarios: tenemos establecimientos fantasmas, que no existen con las dimensiones de las que hablan en sus declaraciones juradas, que tenían cupos de madera como para mover cinco veces toda la producción forestal del Chaco, y de ahí salían las guías que la vendían” indicó. 

Allanamientos.
Los desmontes fueron detectados en los primeros seis meses de este año, y según explicó el titular de la Dirección de Bosques, Miguel Ángel López, durante la semana anterior, salieron desde Juzgados de la Segunda Circunscripción tres órdenes de allanamientos para tres explotaciones de la zona por desmontes ilegales. 
De todas maneras, reconoció dificultades trazando un paralelismo con lo que ocurre con la actividad del agro, en la que existe una superficie de 1.300.000 hectáreas que son controladas por un importante número de personas afectadas a las tareas y se generan inconvenientes de diverso tipo: “imagínense cómo hacer para cubrir el control de 5.000.000 de hectáreas de bosques; la presencia en las calles no alcanza a pesar de contar con el sistema de mapeo satelital cada 16 días”, indicó López. 

Un 0-800.
El director de Bosques, también adelantó que a partir de esta semana estará disponible un 0-800 para realizar denuncias, con una cinta grabadora que estará todos los días habilitada para recibirlas e intervenir ante cada llamado. “Por eso pedimos a toda la comunidad que participe de esto cumpliendo un rol social y además se ha creado el registro de infractores que próximamente estará disponible en el sitio web de nuestro organismo e inclusive en las delegaciones ya está disponible para quien quiera consultarlas”, indicó. 
http://www.chacodiapordia.com/noticia.php?n=44195

sábado, 10 de julio de 2010

Él contamina, ellos contaminan; nosotros no miremos para otro lado

Publicado en El Diario de la Región, de Resistencia, Chaco, el sábado 3 de julio de 2010


Clara Riveros Sosa


El jueves 1 de este mes se realizó en la legislatura provincial una jornada para tratar la contaminación que se produce en la localidad de La Escondida. Si bien la organización allí del evento, lógicamente, corrió por cuenta de diputados atentos a la cuestión, la iniciativa de hacer pública la situación en que viven -y en la que también muchos enferman y en la que muere una cantidad imprecisa-, partió de los vecinos autoconvocados de esa localidad. Sus padecimientos y la preocupación constante con que transcurren sus existencias abarcan a casi toda la comunidad, pero queda a la vista que sólo una parte de la población se compromete abiertamente con los reclamos. En esos casos, no se trata de una postura de comodidad de parte de quienes se abstienen de expresarse, sino que, al igual que en trances similares a lo largo y ancho del mundo, la población- máxime cuando se trata de lugares pequeños- se encuentra en relación de dependencia, directa o indirectamente, de la empresa que produce la contaminación. Se les teme a las represalias y a la desocupación lo suficiente como para arriesgar la salud y la vida a un nivel tanto personal como colectivo. Tal fue lo que se puso de manifiesto en ocasión de la jornada que comentamos.

Si bien la contaminación en La Escondida, como en tantas otras radicaciones fabriles, proviene de largas décadas, no excedía la medida que los vecinos estaban habituados a soportar: Tampoco los productos de la fábrica ni sus emanaciones tienen en los últimos tiempos las mismas características de antaño. Las preocupaciones lugareñas se desataron a partir de que la empresa Indunor comenzó a elaborar no sólo el tradicional tanino vegetal, sino un listado de productos químicos (tanino artificial, y bisulfito, entre otros, además del furfural que es de más antigua data), ninguno inocuo. Pero la alarma y la angustia cundieron cuando el 9 de octubre del año pasado se produjo en la planta una explosión fuerte seguida de incendio y de emanaciones de humo visibles aun desde otros parajes. El accidente, que luego se atribuyó a un cortocircuito, fue contenido por los propios operarios y la brigada antiincendios de Indunor, y sofocado finalmente por los bomberos de otra localidad. De haber estallado los tanques de oxígeno, se estimó que podría haber alcanzado la magnitud de catástrofe. No obstante, el denso humo se hallaba cargado de sustancias tóxicas que incrementaron las emisiones diarias a la atmósfera que allí se sufren. Un especialista puso en evidencia el descontrol oficial al destacar que no se hallan identificados todos los productos que se fabrican en ese lugar.

Al presentar el cuadro de degradación ambiental cotidiana no se olvidó señalar, en el transcurso de la jornada legislativa, la permanencia de los residuos industriales en sus repositorios y el volcado de efluentes al río Negro, más la contaminación que se detectó en la napa freática. No es superfluo recordar siempre que el agua que provee SAMEEP (1) es tomada del riacho Barranqueras, a pocos metros corriente abajo de la desembocadura del río Negro.

En oportunidad de la jornada en la Cámara la situación fue expuesta y explicada por los legisladores que respondieran al reclamo, pero fundamentalmente se contó con los testimonios de numerosos vecinos de La Escondida que los brindaron con claridad y sin golpes bajos. Lo emotivo surgía por sí mismo de sus dichos.

Los vecinos de La Escondida dieron cuenta del profundo deterioro de su ambiente, de las enfermedades que se propagan, algunas de las cuales les eran prácticamente desconocidas con anterioridad, a más de los esperables males respiratorios y de piel, de los chicos que tosen todo el día, de los techos de chapa corroídos y perforados por las emanaciones y la lluvia ácida (imaginar el cuerpo humano expuesto a tales condiciones), de la proliferación de cánceres; del olor insoportable; de su amor por el pueblo natal en el que desean permanecer, o en el que deben quedarse al carecer de alternativas; en el traumático desarraigo de quienes tienen la oportunidad de instalarse en otra ciudad; de la preocupación que les generan los niños y los jóvenes ya con síntomas o que puedan manifestarlos más adelante.

La gente de La Escondida hizo hincapié en tres puntos principales: en que no van contra la industria en sí misma sino contra su forma de producir que entienden que puede – y es urgente que lo haga- enmarcarse en los debidos parámetros ambientales; su desencanto con el papel desempeñado por sus autoridades municipales y, con reiteración, en la cantidad de puertas oficiales que debieron golpear para que -en el mejor de los casos- si llegaban a ser atendidos, luego partieran de allí con compromisos verbales que no se concretaron. A nadie le pareció extraño que así ocurriera, desde el momento en que, ya en la jornada del jueves, estaban ausentes del recinto las autoridades que más responsabilidades acumulan en esta instancia y cuyas explicaciones resultan más que necesarias. En tanto que sí representaron a la APA (2) y a la Subsecretaría de Medio Ambiente provincial una técnica por cada una de dichas entidades y que defendieron su rol, pero nadie con capacidad de decisión ni de dar respuestas políticas. A pesar del carácter y tema de la reunión, el ministerio de Salud Pública no envió a ningún funcionario.

Para ser justos cabe lamentar también la inasistencia de legisladores y de personas de movimientos que apoyan a otras poblaciones afectadas por coyunturas parecidas e igualmente aflictivas. A la inversa, las convocatorias de estas últimas registran espacios vacíos correspondientes a los sectores presentes el jueves. Es de esperar que esto sólo resulte de una casualidad y que todos los actores de la democracia que está en juego se integren en defensa nada menos que de la vida y de la salud de las generaciones presentes y futuras de sus representados. Las afectaciones a la vida y a la salud se multiplican generando un sinfín de conflictos y mucho dolor sin distinción de pertenencias políticas ni ideológicas.

Es muy significativo que nuestra provincia se halle sacudida a diario por hechos persistentes de contaminación emparentados por las mismas ausencias, negaciones, demoras y falta de controles. Ahora son La Leonesa y Las Palmas dañadas por las arroceras, Puerto Vilelas –hoy- por los silos de granos, y las poblaciones de la zona sojera y fumigada que irán sumándose al clamor general a medida que venzan las resistencias, miedos y oposiciones con que también debieron lidiar quienes hoy se manifiestan. Los sistemas de producción vigentes no son compatibles con la vida: urge cambiarlos. No se pueden apilar cadáveres sobre el altar de un supuesto desarrollo. Los gobiernos que elegimos y sostenemos y los funcionarios que a su vez estos gobiernos designaron, están en sus sitios como gerentes de las actividades de las cuales los ciudadanos no podemos hacernos cargo. Esperamos y exigimos que cumplan con su cometido. Mientras tanto la ciudadanía se ve obligada a cubrir los espacios de acción vacíos. Además, ya sabemos que los problemas que no se resuelven derivan en conflictos cada vez más duros, extensos, complejos y con vocación de eternizarse.

(1) SAMEEP : Servicio de Agua y Mantenimiento Empresa del Estado Provincial.

(2) APA : Administración Provincial del Agua.

sábado, 19 de junio de 2010

La salud no es lo primero en el modelo agroindustrial

Lunes, 14 de junio de 2010
Por primera vez, un informe oficial en el Chaco confirma la relación de los agroquímicos con el aumento de enfermedades

La salud no es lo primero en el modelo agroindustrial

Una comisión conformada por el gobierno provincial analizó estadísticas en zonas con uso intensivo de agroquímicos. En una década se triplicaron los casos de cáncer en niños y cuadruplicaron los nacimientos con malformaciones.

Por Darío Aranda
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Los plaguicidas cuyos efectos sobre la salud humana están siendo estudiados también son usados en las plantaciones de arroz

Es la primera vez que una provincia aporta estadísticas sanitarias vinculadas con zonas con uso intensivo de agroquímicos. Los datos son contundentes y confirman las denuncias que desde hace años realizan los vecinos: los casos de cáncer en niños se triplicaron y las malformaciones en recién nacidos aumentaron 400 por ciento. Sucedió en sólo una década y corresponden a un estudio oficial de la Comisión de Investigación de Contaminantes del Agua del Chaco, creada por el gobernador en diciembre pasado. “Primer Informe” es el simple título del documento que fue entregado en la Casa de Gobierno provincial y en el Ministerio de Salud local. Los casos de cáncer están focalizados en la localidad de La Leonesa, cercana a Resistencia y epicentro de las denuncias por el uso de herbicidas y plaguicidas. Las malformaciones corresponden a datos de toda la provincia, donde –siempre según datos oficiales– se producen 17 casos por mes. La Justicia ordenó frenar las fumigaciones y exigió urgentes estudios de impacto ambiental (ver aparte).

A Iván le gustaba ver las avionetas que sobrevolaban sobre su casa. Tenía seis meses, escuchaba los motores y pedía upa para salir al patio y saludar el paso del aeroplano. Laura, la mamá, lo levantaba y llevaba al jardín para dar el gusto al bebé. Con el paso de las avionetas, Iván aprendió a saludar con la mano, se reía y festejaba el vuelo rasante. A los 2 años le detectaron leucemia. Fue trasladado de urgencia al Hospital Garrahan, padeció ocho meses de quimioterapia y dos años de tratamiento intensivo.

“Los médicos me preguntaron si vivíamos cerca de plantaciones con agroquímicos. Recién ahí me enteré de que la avioneta que saludábamos con mi bebé lo que hacía era echar veneno en el campo frente a mi casa. Se me vino el mundo abajo”, explica Laura Mazitelli, del barrio La Ralera de La Leonesa. Era 2002, Iván se recuperó, y Laura se transformó en una denunciante de los agroquímicos. La trataron de loca y opositora al desarrollo, pero los casos de cáncer se multiplicaron y los vecinos comenzaron a organizarse.

La Leonesa es una localidad de diez mil habitantes a 60 kilómetros de Resistencia. Desde hace una década denuncian el efecto sanitario de los agroquímicos utilizados en plantaciones de arroz. Apuntan al glifosato, endosulfan, metamidofos, picloran y clopirifos, entre otros químicos usados también en los cultivos de soja.

Por la movilización constante y el reclamo de estudios, el gobierno del Chaco creó por decreto el 9 de diciembre de 2009 la Comisión Provincial de Investigación de Contaminantes del Agua. Incluyó la participación del Ministerio de Salud Pública, la Administración Provincial del Agua (APA), el Ministerio de Salud de Nación, la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y el Ministerio de Producción. “Tendrá como misión receptar, estudiar, coordinar y conducir las acciones para garantizar y optimizar la contaminación de arsénico, agroquímicos y otros”, señala el breve decreto, de sólo dos páginas.

A cinco meses de su creación, la Comisión Investigadora finalizó su primer informe, que fue publicado por el periodista Brian Pellegrini, del sitio de noticias Chaco Día por Día.

“Respecto de patologías oncológicas infantiles, leucemias, tumores cerebrales y linfomas, se observa un mayor número de casos anuales a partir de 2002. En La Leonesa, en el período 2000-2009 se comprueba un incremento notable, que triplica la ocurrencia de cánceres en niños”, afirma el trabajo de la Comisión oficial, focalizado en La Leonesa.

En la década de 1990-1999 se registró un promedio de 0,2 casos por año (1 caso cada 60 meses). En tanto en el período 2000-2009 se contabilizaron 0,6 casos por año (1 caso cada 20 meses). “Los valores se encuentran por encima de lo esperado, incrementándose notablemente en los últimos diez años, período en el que los casos registrados triplican la ocurrencia de cáncer en niños menores de diez años.”

La media mundial de cáncer en menores de 15 años es de 12-14 casos cada 100.000 niños. Los datos oficiales de Chaco muestran que en La Leonesa el registro trepa a 20,2.

El informe señala la multicausalidad del cáncer, pero llama la atención: “Este incremento de la casuística coincide con la expansión de la frontera agrícola (...) vulnerando la salud de la población, debido a que las prácticas y técnicas de cultivo incluyen pulverizaciones aéreas con herbicidas cuyo principio activo es el glifosato y otros agrotóxicos.” Todas las cifras surgen del Servicio de Estadísticas del Hospital Pediátrico local y destaca que un 25 por ciento más de casos son atendidos directamente en el Hospital Garrahan de Buenos Aires, por lo cual las cifras totales de casos es mayor.

Beatriz Nicolini es pediatra, trabaja desde hace 25 años con pacientes oncológicos, integra la Comisión oficial y confiesa que, “a pesar de la magnitud de las cifras”, no le asombraron los datos. “Hace tiempo que vemos cómo se multiplican los chiquitos con cáncer. Pareciera no detenerse. Y, aunque no hay una sola causa de ese incremento, los casos aumentaron al mismo tiempo que aumentaba el uso de agroquímicos, ya sea en arroceras o soja”, explica y detalla que sobresalen los casos de leucemia, seguidos por tumores cerebrales y linfomas.

“Tatiana de 5 años. Milagros de 8. María de 7. Francisco de 12. Victoria de 6. Son todos vecinos con cáncer. Y lo peor es que la lista sigue. Todas familias humildes que están pasando lo mismo que nosotros”, lamenta Laura Mazitelli, la mamá de Iván, la que llamaron “loca” y ahora reprocha: “¿Hacían falta tantos casos para reconocer que nos están envenenando?”

Las malformaciones crecieron aún más. En una década se cuadruplicaron en toda la provincia del Chaco los casos en recién nacidos. En el lapso de un año, entre 1997-1998, hubo en Chaco 24.030 nacimientos, de los cuales se contabilizaron 46 malformaciones. Una década después, en doce meses entre 2008 y 2009, se registraron menos nacimientos: 21.808, pero se multiplicaron las malformaciones: 186 casos. El informe oficial destaca que se pasó de un índice de 19,1 por cada 10.000 nacidos a 85,3.

Los datos corresponden a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de Neonatología del Hospital Perrando de Resistencia. De 1997 a 1998 hubo un promedio de 4,9 casos por mes. De 2001 a 2002 creció a 7,5 casos. Y entre 2008 y 2009 aumentó a 16,8 casos mensuales.

Desde el Ministerio de Salud de Nación informaron que no se cuenta con estadísticas nacionales sobre el tema. Desde la Comisión investigadora, una integrante –que pidió mantener el anonimato por “las enormes presiones” que están recibiendo–, consideró que “todos los firmantes del informe tenemos mucha experiencia y antecedentes en lo que estudiamos, pero las empresas arroceras y sojeras están presionando mucho al Gobierno. No sabemos cómo terminará, hay demasiados intereses en juego”.

Dos integrantes de la Comisión confirmaron que están elaborando un segundo informe que aporta estadísticas oficiales sobre el geométrico incremento, en zonas con uso de agroquímicos, de los embarazos que no llegan a término por abortos espontáneos, el aumento de problemas reproductivos en adultos y crecimiento exponencial de cáncer de mamas. No tienen fecha definida para entregarlo a las autoridades, pero alertaron sobre la posibilidad de “intromisiones en el trabajo de la Comisión”.

El primer informe fue elevado al gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, y al Ministerio de Salud provincial el 8 de abril. La investigación oficial resalta que sólo son incluidos datos del servicio de salud pública. “Tanto en datos estadísticos de enfermedades oncológicas infantiles como en malformaciones en recién nacidos no están incluidos los registros de instituciones sanitarias privadas, en los cuales las estadísticas son similares, aspecto que las aumentaría considerablemente.”

El informe de la Comisión investigadora solicita que se tomen “medidas precautorias” en La Leonesa hasta que se realice un estudio de impacto ambiental y piden que se amplíen los análisis a otras seis localidades que estarían en las mismas condiciones: Gancedo, Napenay, Santa Sylvina, Tres Isletas, Avia Terai y Colonia Elisa.

sábado, 29 de mayo de 2010

CHACO INTENTA OCULTAR EL HAMBRE CON REPRESIÓN

Detenciones y apremios ilegales a luchadores sociales

(AW) Los Militantes de la organización Cuba MTR Maidana Ángel, Maidana Sergio y López Daniel, fueron detenidos y brutalmente golpeados, durante una movilización realizada en la ciudad de Resistencia-Chaco, el día de ayer, mientras reclamaban el cumplimiento de acuerdos pactados e incumplidos por la provincia.

comunicado

BASTA DE REPRESION EN EL CHACO

En el día de ayer miércoles 26, fueron detenidos y brutalmente golpeados los compañeros Maidana Ángel, Maidana Sergio y López Daniel en la camisería 3ª de Resistencia, pertenecientes a nuestra organización, en el marco de la movilización convocadas en esta ciudad por varias organizaciones sociales y políticas, frente al incumplimiento por parte del gobierno provincial de los acuerdos convenidos.

El Chaco una de las provincias Argentinas con mayor desocupación, pobreza, desnutrición y represión, tiene permanentemente reclamos por parte de los trabajadores de la salud, docentes, desocupados entre otros, frente a los bajos salarios y las malas condiciones laborables, a las cuales Capitanich solo responde con represión. Llama la atención en los últimos tiempos la militarización de esta provincia, eso demuestra como venimos viendo que a los Kirchner y sus seguidores solo les cierra con represión imponer el plan de ajuste, el pago de la deuda externa y seguir privilegiando a los monopolios, las privatizadas y la banca.

La unidad y la lucha de los trabajadores y el pueblo tienen que ser la respuesta a estos gobernantes quienes dicen defender los Derechos Humanos, con hambre y miseria, pretendiendo hacer pagar la crisis a los de abajo.

EXIGIMOS LA INMEDIATA LIBERTAD DE LOS COMPAÑEROS

LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLICOS

DESPROCESAMIENTO DE LOS MÁS DE 56OO LUCHADORES POPULARES

Para comunicarse con Oscar Kuperman de la mesa nacional llamar al cel. 1553253150

martes, 27 de abril de 2010

Chaco. Por los derechos indígenas

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OTQ – Organización Toba Qompi.

Barrio nuevo asentamiento Chacra 7, J.J. Castelli, Chaco.

Por los derechos indígenas OIT 169, Cons Nac. Art. 75 Inc. 17. Cons Pcial Art 34,

Ley Nacional 23302, Ley Pcial 3258.

26 de abril, año 2010, Castelli Chaco.

Aquí estamos, antes en la oscuridad, ahora buscando ser luz, por nuestra madre tierra, nuestros árboles, nuestro monte.

Decimos entonces ya basta. Basta de castigar a nuestra madre, y condenar así a nuestros hijos a una vida de miseria y pobreza.

En el año 2008 recuperamos parte de nuestras tierras dentro del municipio de Castelli, y hoy 26 de abril del 2010, asentados en la Chacra 7 del municipio de Castelli, estamos construyendo un nuevo asentamiento para nuestras familias. Exactamente 85 niños, de 115 familias. Las cuales encontramos que dentro de estas tierras se encuentra funcionando un basural, que día a día contamina y nos genera nuevas enfermades y falta de posibilidades para la formación de un barrio.

Por esa razón, hemos recurrido a un corte general de todos los accesos por donde ingresan diariamente los camiones de basura. Acción que no frenaremos hasta que las principales autoridades se nos acerquen a dar repuesta.

Este es un pedido por la vida, de nosotros, la tierra y toda la comunidad de Castelli.

En común Unidad los Tobas de lengua Qoom, de la provincia de Chaco exigimos.

· Se haga el traslado inmediato del basural por la salud de nuestra familias y niños

· Que las tierras sean saneadas en forma debida para poder cultivar y trabajar en ellas.

· Que se nos reconozca definitivamente como miembros de esta tierra, pues para nosotros la tierra no es de nadie, sino de todos, pedimos permiso a ella para usarla, y habitarla.

Para todos todo, para nosotros nada, estamos en tiempos de pedir, y aquí no hallamos pidiendo, antes en la oscuridad, ahora siendo luz, tiempo al tiempo, así nuestro avance, como el caracol y como la hormiga.

Hay un tiempo para pedir, otro para exigir y otro para vencer, ese es nuestro transcurrir eterno.

Contactos; en chaco, Félix Díaz, 03732-15375376, mail; williamdenardi@hotmail.com; www.cuhp.com.ar

jueves, 15 de abril de 2010

Con el arroz y el agua al cuello

Escrito por Redacción
Lunes, 12 de Abril de 2010 11:19

En el Chaco las arroceras, son una epidemia amenazante. El uso indiscriminado de herbicidas, confirman el dudoso gusto de las buenas prácticas y las convivencias. Lo que parece importar es una guerra de discursos que sólo busca aprovechamientos productivos concentrados en la desdicha de los pobladores que se ven fumigados.
El Consejo Profesional de Agrónomos del Chaco organizó una jornada de Salud, Ambiente, y Producción que despejó dudas.
En la jornada Salud, Ambiente y Producción disertó la doctora Viviana Crapanzano, especialista en Toxicología, magister en Control de Plagas y su Impacto Ambiental, médica del Centro Nacional de Intoxicaciones de la República Argentina, miembro del grupo de expertos en toxicología del Senasa y de la Comisión Nacional de Investigación de Agroquímicos. Ella fue honesta al decir lapidariamente que hay "fallas groseras" en el monitoreo de los afectados por los plaguicidas en el sistema de Salud Pública

Por su parte el Ingeniero. Casas - del Colegio Profesional de Ing. Agr. del Chaco – dejó una frase taxativa "en ningún lugar del mundo existen buenas prácticas agrícolas si no existe fiscalización responsable y un grado de sanciones", dijo.
A su vez el ingeniero agrónomo Jorge Adamoli, investigador independiente del Conicet, investigador de INTA en las provincias del Chaco y Salta, comparó forzadamente arroceras colindantes pero en países muy desarrollados
Para la Doctora Alejandra Gómez asesora legal de la “Red de Salud Popular Dr. Ramón Carrillo” se suman otros problemas.

Leyendo el Informe de Situación: "REPRESA DEL ARROYO AYUI GRANDE, DPTO. DE MERCEDES, CORRIENTES" elaborado por el Defensor del Pueblo de la Nación - publicado en Enero del 2010 , hay un tema adicional. “El proyecto prevé el represamiento de este arroyo creando un lago artificial de 8.000 has de superficie para disponer de agua para el riego de unas 20.000 has de cultivos que se instalarían en la zona. Esto implica sepultar bajo el agua 50 km de costas, bosques nativos de ribera, que constituyen el paisaje natural de la zona y tienen continuidad ambiental con los Esteros del Iberá."

Recordemos que la Defensoría del Pueblo de la Nación intervino ante la solicitud de la Fundación Reserva del Iberá, a raíz del informe de Impacto Ambiental elaborado por el Jorge Adámoli: "Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Productivo de la Represa Ayuí Grande donde pese a haber registrado 43 impactos negativos sobre 8 positivos, el estudio señala en la página 204 que "de esta relación desigual no se puede extraer ninguna conclusión aritmética, debido a que la importancia de cada impacto es muy diversa."

En las conclusiones, el Defensor del Pueblo expresa: que quedaría inundada una zona que representa casi el doble de la Laguna Iberá; y, "si bien el actual emprendimiento es de unas 24.000 has, las empresas que integran el consorcio productivo poseen, en su conjunto 76500 has de tierras, de ellas sólo el 10% se encuentran cultivadas con arroz debido a que no cuentan con los permisos de uso de agua requerido para ello”.

La propia "EIA" (Evaluación de Impacto Ambiental) señala que si este emprendimiento es exitoso, se prevé que se generarán nuevos proyectos en la cuenca del Miriñay..."; y concluye: "Todo esto representará un cambio sustantivo en los ambientes de la región, así como fuerte impacto en la cultura y condiciones de vida de los pobladores locales."

En las sugerencias del Informe de la Defensoría, se critica el documento resumen del Estudio de Impacto Ambiental, sosteniendo que no se tuvieron en cuenta los cambios que implican una transformación en las políticas sociales, laborales, productivas y culturales de toda la región; que el mismo "se centra en el impacto económico abordando pobremente los impactos sociales y, cuando lo hace, enfocándose en los impactos positivos"; como por ejemplo, "destaca el impacto positivo, siempre en términos económicos, de la sustitución del sistema productivo actual de la ganadería de cría por la actividad arrocera”.
http://www.medioymedio.com.ar/nacionales/1829-con-la-soja-y-el-agua-al-cuello-.html

martes, 13 de abril de 2010

Las invisibles mujeres y hombres que resisten contra la destrucción de su territorio en el Norte del Gran Chaco

Vivir no debe por qué ser una lucha contra poderes asesinos. La vida de las mujeres y los hombres Ayoreo de los grupos aislados (sin contacto con nuestra civilización) no era una lucha, era vida en y con los territorios, como durante siglos. Hoy sin embargo, y a pesar suyo, su vida se vuelve un resistir, un aguantar – y un tener que luchar – desde que otro mundo vino a invadir y a sobreponerse al suyo...

¿No es esa también nuestra historia, estemos donde estemos? ¿De vernos presos, enredados y atascados en situaciones de resistencia y de aguante, cuando nuestro interés simplemente era el de estar tranquilos, de sentir felicidad, de vivir?

Las mujeres y los hombres indígenas Ayoreo de los seis o siete grupos que viven “en aislamiento voluntario”, una condición y denominación que no han buscado sino que es el resultado de un proceso de exterminio y arrinconamiento, hoy son una ínfima pero significativa minoría humana. Antes, los pueblos indígenas que poblaban toda nuestra América, cada uno con su mundo diverso, eran mayoría, y los minoritarios y “aislados” eran los primeros colonizadores e invasores.

Hoy, los grupos aislados Ayoreo continúan su vivir en los bosques del norte del Gran Chaco: caminando y recorriendo sus territorios grupales, de lugar en lugar, y, al hacerlo, encuentran la vida y dan vida a cada rincón de su rica y variada geografía, la que nosotros con ojos de externos a la vida del monte muchas veces percibimos como una mera extensión boscosa uniforme e invariable en la planicie chaqueña. Nuestro lenguaje vuelto economicista tiende a describir ese su andar nómada como un asegurar “recursos” para vivir: el agua, tan preciada en el Chaco bastante seco, los animales que cazan y comen, las frutas que crecen en el monte. Pero ellas y ellos no tienen esa mirada que solo ve lo útil y lo define todo desde la escasez: los bosques chaqueños no son pobres, sino ricos, el vivir de los que “aún” viven en estos bosques no es un sobrevivir y luchar. No lo era. Mientras, para nosotros occidentales de las sociedades “modernas”, ya nos resulta impensable una vida que no esté sometida a la presión de lo económico, al tener que “ganarse la vida” luchando. Para muchas y muchos de nosotros, es la única manera de vivir que nos queda, y es la que consume todas nuestras energías.

Sin embargo, la gente del monte que llamamos aislados no necesita “ganarse la vida”. La tienen ganada cuando nacen, y vuelven a encontrarla y a la vez recrearla con cada paso y cada día. Su mundo en el que viven no es su enemigo como lo es el nuestro para nosotros. Su mundo - lo llaman ‘eami’ que significa monte (bosque), y también significa mundo – los contiene, los alberga y los cobija. Es un mundo con el que viven en comunicación, ese es su vivir, y que a la vez vive con esa comunicación: lo sienten, lo miran, lo reconocen, pronuncian sus nombres. Lo respetan, temen sus fuerzas inmensas, y saben cuidarse de las mismas. Saben que hay una manera de convivir con el mundo que es el “cómo hay que vivir”, el “buen vivir”, y si se logra vivir así, sin molestar al mundo, apenas comunicándose con el mismo y con lo que a uno le toca, se mantiene un equilibrio sagrado que es lo que sostuvo a este planeta durante un tiempo largo, antes de nuestra era, como fruto de muchos equilibrios guardados cuidadosamente por mujeres y hombres de muchos mundos. El mundo Ayoreo es solo uno de ellos...

La verdad que no sabemos bien cómo están de veras, ahora mismo. De su vida de antes y de siempre, sabemos a través de los testimonios recogidos de aquellos que fueron arrancados a su mundo a la fuerza, por misioneros, y que llegaron a contarnos sus vidas. Pero con los grupos aún ahora aislados nadie tiene contacto. Solo podemos discernir y recoger – como frutos del monte - las señales de su vida y su andar, e interpretarlas a la luz de nuestro conocimiento y nuestra intuición. Más al extremo norte y noroeste del Chaco viven grupos aislados más cobijados por montes aún continuos y extensos; también con más y más desmontes en la cercanía, pero aún hay cierta tranquilidad. No así en el sur, más cerca de los pueblos y las ciudades nuestras del Chaco Central. Allí hay mujeres y hombres aislados que escuchan y reciben ya cada día el mensaje de la destrucción de los bosques y de su lisa y llana desaparición. Y su andar de cada día ya está marcado por la misma. Muchos de sus lugares ya se volvieron “no- lugares”. Puntos del planeta que perdieron su cara y su nombre, desaparecidos que no volverán, y que en el mundo Ayoreo “dejaron de ser”. En cambio, desde el nuestro, reciben nuevos nombres, los lugares Ayoreo muertos se vuelven lugares de nuestro mapa, (¿un mapa de la muerte?), conectados por nuestros caminos, determinados por nuestras obras, productivos según nuestra definición, clasificados según su grado de utilidad para nosotros; algunos se vuelven estancias ganaderas, otros, futuras plantaciones de soja (si Monsanto logra la anunciada hazaña de la semilla resistente a la sequía).

Mientras, esos grupos Ayoreo aislados más expuestos, viven y caminan entre estancias y empresas ganaderas, siempre invisibles, pero ya no tienen a dónde ir para no escuchar el ruido día y noche de las topadoras que echan más monte cercano, o el de los camiones en cualquiera de los muchos caminos que impusieron el artificio de la cuadrícula a su mapa.

¿Saben las mujeres Ayoreo aisladas, y los hombres, contra qué están luchando? Hace un tiempo, dejaron en los bordes de su mundo plumas y señales chamánicas con el fin de detener la desaparición del mundo, pero en vano. Deben percibir que lo que tienen en frente son poderes más fuertes que los de su mundo, fuerzas que hablan otros idiomas. Y deben empezar a dudar de sus propias fuerzas, a sentirse amenazados y debilitados.

Esta época del año, los meses de febrero y marzo, es la época del ají del monte, y son ellas, las mujeres Ayoreo que recorren el monte para recogerlo. Este año, estas mujeres lo harán con más temor, con muchas más precauciones, con el crujir incesante de las máquinas presente. Habrá menos ají. No habrá el ají de algunos de los lugares porque ya no existen. Al igual que el ají, también el caraguatá pertenece al mundo de la mujeres, son ellas las que lo recolectan para convertir sus fibras en el hilo para los bolsos y tejidos, sus escritos cotidianos en los que entretejen vivencias, creencias, esperanzas y sueños.

Las mujeres recolectoras están amenazadas, al igual que los frutos que buscan, al igual que los hombres cazadores que están amenazados como los animales que cazan. Con ello, la fuerza independiente, diversa y única de su mundo está en peligro.

La deforestación, palabra que en lo escrito aquí, en este texto, suena tan abstracta y que sin embargo en el Norte del Chaco es tan implacablemente concreta, la deforestación destruye de a poco la vida y equilibrio del mundo Ayoreo también. Destruye libertad y autonomía, vida que no depende de dinero ni de supermercado. Vida auto sostenida, y sustentable.

Luchar no siempre es guerrear y atacar. A veces es un florecer silencioso, invisible y pacífico. Las mujeres - y los hombres- de los grupos aislados luchan contra la deforestación. Lo hacen con su estar allí y aferrarse a su vida, inseparable de la de sus territorios. A veces luchar es simplemente estar y persistir, es valorarse y hacerse fuerte, y reconocer y estar consciente de la propia riqueza.

Benno Glauser (Iniciativa Amotocodie, Chaco Paraguayo), correo electrónico: bennoglauser@gmail.com

Boletín Nº; 152 del WRM, marzo de 2010
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